Boca de león, boca de dragón
La boca de león roja es la misma Antirrhinum majus que la de dragón, vista con otro nombre. En España se usan los dos según la región y la generación. El rojo puede ir del carmín al escarlata, y algunas variedades llevan una garganta amarilla que destaca el contraste.
El rojo se relaciona tradicionalmente con la energía, y esta planta es resistente y agradecida, de las que se mantienen en flor durante semanas si se las trata bien.
Tres tamaños, tres usos
- enanas, de unos veinte a treinta centímetros, para macetas y jardineras
- medias, de cuarenta a sesenta, para bordes de parterre
- altas, de casi un metro, pensadas para flor cortada
Las más altas necesitan un tutor o una malla de apoyo, sobre todo en zonas ventosas como el Estrecho o el valle del Ebro.
Riego y luz
La boca de león quiere sol, pero agradece que el sustrato no se seque del todo. En verano, riega a fondo cuando la capa superior esté seca; en primavera, con menos calor, basta con un riego semanal. Es mejor regar por la mañana y evitar mojar las flores.
Prolongar la floración
Corta las espigas cuando las flores de abajo se marchitan, justo por encima de un par de hojas. De la base saldrán tallos nuevos y seguirá floreciendo hasta que lleguen las heladas. En zonas con inviernos suaves, como Málaga o Valencia, es frecuente que sobreviva y rebrote al año siguiente.
Sin riesgo para mascotas
La ASPCA clasifica Antirrhinum majus como no tóxica para perros, gatos y caballos. Aun así, ningún animal necesita comerse una planta: si ha masticado mucha cantidad y tiene molestias, habla con tu veterinario.