Una flor con pasado en al-Ándalus
El género Tulipa, de la familia de las liliáceas, reúne unas 150 especies de plantas bulbosas, con su centro de diversidad en las montañas del Pamir y del Hindu Kush. La palabra tulipán procede del turco otomano tülbend y del persa dulband, "turbante", por la forma de la flor cerrada. Según la Wikipedia en español, los bulbos que el toledano Ibn Massal cultivó en al-Ándalus venían de Anatolia o de Irán, siglos antes de que los Países Bajos hicieran del tulipán su emblema y de que la tulipomanía del siglo XVII disparase el precio de los bulbos.
El amarillo, un color sin versión "clásica"
No existe un único tulipán clásico: hay más de 5000 cultivares registrados, agrupados en una quincena de grupos (de flor de lirio, híbridos Darwin, Triumph, papagayo, dobles precoces...). El amarillo se debe a los carotenoides y aparece en casi todos ellos, desde el limón pálido hasta el dorado intenso.
La altura va de unos 10 cm a cerca de 70 cm, y para el jarrón se usan sobre todo tallos de 25 a 60 cm.
Cómo mantenerlo en el jarrón
- Corta los tallos en diagonal y quita las hojas que queden bajo el agua.
- Usa un jarrón alto con pocos centímetros de agua muy fría y renuévala a menudo.
- Colócalo lejos de radiadores, de la cocina y del sol directo de la ventana.
- No lo pongas junto a narcisos recién cortados: su savia acorta la vida de los tulipanes.
- Gira el jarrón de vez en cuando, porque los tallos siguen creciendo y se curvan hacia la luz.
Con estos cuidados aguantan entre cinco y diez días.
Gatos, perros y caballos
La ASPCA incluye Tulipa entre las plantas tóxicas para perros, gatos y caballos. Contiene tulipalina A y B, con la mayor concentración en el bulbo, y describe vómitos, decaimiento, diarrea y salivación excesiva. Si sospechas que tu animal ha mordisqueado una, llama a tu veterinario.