Una planta con corazón y veneno
Digitalis purpurea, la dedalera o digital, es originaria del oeste y centro de Europa. En la península ibérica crece sobre todo en la mitad norte y en el oeste, en claros de bosque, taludes y suelos ácidos de lugares frescos como Galicia, la cornisa cantábrica o el Sistema Central. El nombre latino viene de digitus, dedo, por la forma de las flores, que recuerdan a un dedal; de ahí también dedalera.
Es una planta bienal. En el primer año forma solo una roseta de hojas; el tallo con flores aparece al segundo, y puede medir entre noventa y ciento cincuenta centímetros, o más. Las campanillas, de cuatro a seis centímetros, son de color púrpura rosado con manchas oscuras en el interior, y florecen entre mayo y julio.
Dónde y cómo cultivarla
- siembra a voleo sin cubrir las semillas: necesitan luz para germinar
- prefiere media sombra y una tierra fresca, rica en humus
- si cortas las espigas antes de que maduren las semillas, evitarás que se extienda por sí sola
- colócala al fondo del parterre o en el borde de un bosquecillo
En el litoral mediterráneo y en el sur sufre con el calor y la sequedad: elige un sitio umbrío y riega con regularidad.
Muy tóxica
Hojas, flores y semillas contienen glucósidos cardiotónicos, como la digitoxina. Son útiles en medicina, pero peligrosos sin control: pueden causar náuseas, vómitos, alteraciones de la visión y arritmias graves. La ASPCA la señala como tóxica para perros, gatos y caballos. Ante una sospecha de ingestión en una persona, llama de inmediato al 112 o al Servicio de Información Toxicológica; si es un animal, al veterinario.