Del Mediterráneo oriental a tu maceta
El jacinto común crece de forma silvestre desde el sur de Turquía hasta Líbano, Siria e Israel y pertenece a las asparagáceas. En la naturaleza forma una espiga suelta con pocas campanillas de tono violáceo. La espiga compacta y casi cilíndrica que ves en las macetas es fruto de siglos de selección, sobre todo en los Países Bajos, donde en el siglo XVIII llegaron a cultivarse numerosísimas variedades.
El nombre recuerda a Jacinto, el joven de la mitología griega al que Apolo convirtió en flor. Actualmente existen tonos azules, blancos, amarillos, rosas y rojizos, con una altura habitual de 20 a 30 cm.
Forzar el bulbo en casa
Para tener flor en pleno invierno se compran bulbos ya tratados con frío. Ponlos en una maceta con sustrato que drene bien, o en un jacintero de cristal, con la base del bulbo justo por encima del agua: si la toca, se pudre. Déjalos unas semanas en un sitio fresco y oscuro hasta que el brote sea robusto y entonces acércalos a la luz.
Si los pones junto a un radiador, la floración se queda en una o dos semanas.
Plantarlo en el jardín
Los bulbos se entierran en octubre o noviembre, a 12-15 cm de profundidad, en suelo suelto y con sol o media sombra. En la Meseta, con inviernos de heladas, el frío lo recibe sin ayuda; en la costa mediterránea o en Canarias, donde el invierno apenas enfría, conviene comprar bulbos ya preenfriados. Cuando acabe la floración corta el tallo, pero deja las hojas hasta que se pongan amarillas, porque devuelven reservas al bulbo.
Con los años la espiga se vuelve menos densa.
Toxicidad en personas y animales
Toda la planta se considera tóxica, más el bulbo, y manipularlo puede irritar la piel, así que usa guantes. La ASPCA la incluye entre las plantas tóxicas para perros, gatos y caballos, con vómitos intensos, diarrea (a veces con sangre), decaimiento y temblores. Si una persona ha comido un trozo, consulta al Servicio de Información Toxicológica del Instituto Nacional de Toxicología, y llama al 112 si hay síntomas graves.
Con un animal, acude al veterinario.