El crisantemo clásico (Chrysanthemum) es una de las flores de otoño más queridas que embellece el jardín cuando muchas otras plantas comienzan a marchitarse. Esta flor versátil ofrece una paleta de colores fantástica que va desde tonos burdeos profundos hasta amarillos claros y blancos, lo que la convierte en una opción perfecta para macizos y macetas.
Origen y características
El crisantemo tiene sus raíces en Asia y ha sido cultivado durante más de mil años. La variante clásica se caracteriza por sus flores densas y redondeadas que consisten en innumerables pequeñas flores reunidas en una forma compacta. La planta desarrolla tallos fuertes que portan las hojas características dentadas, y la floración se extiende típicamente desde finales de verano hasta la primera helada.
Plantación y ubicación
Para obtener los mejores resultados, planta el crisantemo clásico en un lugar soleado a parcialmente sombreado con buen drenaje. La planta prospera en suelo rico en nutrientes y bien drenado, y aprecia aportes regulares de compost o abono bien descompuesto. Planta en primavera después de que haya pasado el riesgo de heladas, o compra plántulas listas en otoño para obtener color inmediato.
Cuidado durante la temporada de crecimiento
El riego regular es importante, especialmente durante períodos secos, pero evita regar las hojas para reducir el riesgo de enfermedades fúngicas. Retira continuamente las flores marchitas para favorecer la nueva floración y mantener la planta limpia. Durante el período de crecimiento, la planta se beneficia de abonado mensual con un fertilizante equilibrado.
Formación y poda
Para obtener una planta densa y compacta, puedes pellizcar los brotes apicales cuando la planta alcanza unos 15 centímetros de altura. Esto estimula el crecimiento de brotes laterales y proporciona más flores. Repite el proceso varias veces a principios de verano, pero detente a mediados de julio para no interferir con la formación de flores.
Invernada y propagación
En climas más suaves, el crisantemo clásico puede invernar al aire libre con protección de hojas u ramitas de abeto. En áreas más frías, lo más seguro es desenterrar la planta después de la primera helada, cortar los tallos y guardar los rizomas sin riesgo de heladas durante el invierno. La planta se propaga fácilmente dividiendo el terrón de raíces en primavera o mediante esquejes durante el verano.
Uso en el jardín
El crisantemo clásico es excelente como planta solitaria, en grupos o como borde a lo largo de caminos. También funciona muy bien en macetas y jardineras de balcón, donde se puede mover para crear acentos de color donde más se necesiten. Combínalo con otras plantas de otoño como ásteres, brezo y pastos ornamentales para crear una composición armoniosa de otoño.