El rosa está en los capullos
Jasminum polyanthum, conocido en castellano como jazmín de muchas flores o jazmín rosa, llama la atención a finales del invierno con una avalancha de capullos de rosa vivo. A los pocos días se abren las flores de cinco pétalos, blancas y con un tinte rosado por detrás. Esa mezcla le ha dado el apodo, y por eso la variedad rosa de este catálogo es la misma planta que la blanca.
Un poco de historia
El padre Delavay, misionero y botánico, encontró la especie en las montañas de Yunnan en 1883, y Adrien Franchet la describió en 1891. A Europa la popularizó el comandante Lawrence Johnston, que en 1930 recogió semillas en Yunnan y las llevó a su finca de la Riviera, desde donde pasaron a los viveros.
Actualmente es una de las plantas de interior más frecuentes a finales del invierno.
Dónde y cómo mantenerla
Prefiere habitaciones frescas y luminosas, no demasiado calientes: en un salón muy caldeado, los capullos se secan antes de abrirse. Riega cuando la superficie esté algo seca y no dejes agua en el plato.
- Pódala después de florecer, dejando yemas en cada tallo.
- Para que vuelva a echar capullos, repite el otoño fresco, entre diez y quince grados.
- En verano, sácala al balcón con sombra ligera.
Y si hay animales en casa
La ASPCA incluye los jazmines del género Jasminum entre las plantas no tóxicas para perros, gatos y caballos. Aun así, no es comida: si tu mascota mordisquea las hojas puede sufrir molestias digestivas, y entonces conviene hablar con el veterinario.