Blanca, pero ¿cuánto?
La flor de la fucsia se compone de tres partes con colores propios: el tubo, los cuatro sépalos y la campanilla de los pétalos. Cuando una variedad se llama blanca, lo normal es que solo lo sean los sépalos; las flores completamente blancas son raras y a menudo llevan un matiz verdoso o rosa pálido.
- 'Hawkshead' es un arbusto de flores sencillas y blancas, con los sépalos ligeramente verdosos.
- 'Annabel' tiene flores dobles con tubo y sépalos blancos, teñidos de rosa.
- Fuchsia magellanica existe también en forma blanca, 'Alba', más apta para el jardín.
Luz para el rincón oscuro
El blanco rinde donde falta luz: bajo un porche, delante de una valla oscura o en una cesta del lado norte. Al anochecer de una tarde de verano las flores claras se ven cuando las oscuras ya han desaparecido.
- Luz: más flores con sol suave de primera hora o sombra clara; evita el sol de la tarde.
- Riego: sustrato húmedo, no mojado; en días cálidos una maceta puede pedir agua a diario.
- Abono: líquido, cuando el crecimiento se detenga o amarilleen las hojas.
- Pinzado: despunta tras dos pares de hojas, pero deja de hacerlo hacia finales de junio.
El invierno de una fucsia blanca en maceta
Una fucsia blanca en maceta no resiste el hielo. Antes de la primera helada llévala a un lugar fresco que no baje de unos pocos grados sobre cero, como un garaje luminoso o un trastero con ventana. Poda con decisión y riega solo de vez en cuando. Si falta espacio, saca esquejes en verano: enraízan en dos o tres semanas.
Según la lista de la ASPCA, tu gato puede cruzarse con una fucsia sin riesgo de intoxicación.