Cómo es el rojo en esta planta
En Lathyrus odoratus el rojo es cuestión de matiz: los tonos llamados rojos van del carmesí al granate, con tendencia al púrpura. Un amarillo, por cierto, todavía no existe en esta especie. Quien busca un rojo cálido tiene que conformarse con el rojo vino, que en jarrón queda elegante junto a hojas verdes.
Para qué sirve
Funciona bien en ramilletes pequeños junto a flores blancas, o solo, en un vaso al lado de la cocina. En el lenguaje de las flores, el rojo habla de pasión; y con el aroma de este guisante resulta un detalle para San Valentín, aunque su estación real es la primavera.
Siembra en el huerto o el balcón
- Remoja las semillas una noche antes de sembrar para acelerar la germinación.
- Planta en un contenedor profundo, de al menos 30 centímetros, si es en maceta.
- Cuando brote, pellizca la punta para que ramifique y dé más flores.
- Riega por la mañana, sin mojar las flores.
Los tonos oscuros se aprecian mejor con luz suave; una media sombra en las horas centrales de verano evita que la flor se marchite antes.
En el lenguaje de las flores, el guisante de olor se asocia a la despedida delicada y al placer; el rojo le añade intensidad. Es un detalle muy apreciado cuando se busca una flor con carácter y no un ramo convencional.
Qué hacer con las semillas
Son tóxicas. Contienen una neurotoxina que, en cantidad, produce latirismo. La ASPCA solo tiene ficha de Lathyrus latifolius, que afecta a caballos. Evita que niños y animales las coman, y no recojas semillas en bolsillos o platos.