Un rojo para el invierno
Las azaleas rojas de maceta son híbridos de Rhododendron simsii, un arbusto perennifolio del sur de China y del sudeste asiático. Florecen de noviembre a abril, así que son una de las pocas plantas con flor abundante en plena estación fría. El color varía del rojo cereza al escarlata, y muchas variedades tienen flores dobles o con borde más claro.
Los tres errores más comunes
- Calor: en un salón con calefacción alta, la azalea pierde las flores en pocos días. Prefiere una habitación fresca y luminosa.
- Sed: si el cepellón se seca, las hojas caen. Sumerge la maceta en agua hasta que cesen las burbujas.
- Agua dura: en zonas con mucha cal, el agua del grifo la perjudica; usa agua de lluvia o filtrada.
Para un buen aspecto
Quita las flores secas con los dedos para que la planta dirija la energía a los botones restantes. Evita corrientes y cambios bruscos de temperatura, como los de un balcón frío al pasar a un salón caldeado. Si la dejas fuera en Galicia o el Cantábrico, vigila la lluvia, pues el exceso de agua encharcada pudre las raíces.
En el interior peninsular, resguárdala de heladas.
Uso en casa
Para Navidad, un par de azaleas rojas en la entrada decoran sin necesidad de cortar flores. Combinan con cintas doradas y ramas de abeto.
Mascotas
La ASPCA advierte de que las azaleas son tóxicas para perros, gatos y caballos, por la grayanotoxina. Pueden causar vómitos, diarrea, debilidad y fallo cardíaco. Ponlas lejos de su alcance.