Amor en una sola flor
En el lenguaje de las flores el rojo se asocia tradicionalmente con el amor profundo y la pasión. Por eso la rosa roja domina el 14 de febrero, en San Valentín, y también el 23 de abril, cuando en Cataluña se celebra Sant Jordi y es costumbre dar una rosa, tradicionalmente acompañada de un libro. Una sola rosa transmite un mensaje claro; un ramo grande lo subraya.
Del escarlata al burdeos
Las rosas rojas cortadas se encuentran en tonos escarlata brillante, rojo cereza y rojo terciopelo tan oscuro que casi parece negro. Unas tienen pocos pétalos y un centro visible, otras son llenas y redondas. En el jardín, los rosales de flor roja se presentan como arbustos, trepadores y tapizantes.
Si la rosa baja la cabeza
Es el fallo más frecuente en las rosas cortadas. Normalmente se debe a una burbuja de aire en el tallo que impide subir el agua. Para arreglarlo:
- Recorta el tallo bajo el agua, en diagonal.
- Deja la rosa sumergida hasta el cuello, envuelta en papel, durante una hora.
- Pasa después a un jarrón limpio con agua fresca.
Para que dure más
Un jarrón bien lavado y el agua cambiada con regularidad pesan más que cualquier truco casero. Evita poner el ramo cerca de la calefacción o en la ventana a pleno sol.
Con mascotas
La ASPCA considera las rosas no tóxicas para perros, gatos y caballos. El único riesgo real son las espinas, que conviene cortar de la parte baja del tallo.