La primera en abrir
El nombre Primula viene del latín primus, "primero", porque muchas especies florecen al inicio de la estación. El género, de la familia de las primuláceas, tiene unas quinientas especies, y la más popular en Europa occidental es Primula vulgaris, la primavera o flor de San José. Según la Wikipedia en español, sus flores son perfumadas, de amarillo pálido con el centro más oscuro, y surgen de una roseta de hojas arrugadas y dentadas.
Subespecies que merecen mención
- Primula vulgaris subsp. vulgaris: oeste y sur de Europa, flores amarillo pálido.
- subsp. balearica: endémica de las Baleares, de flores blancas.
- subsp. sibthorpii: Balcanes y suroeste de Asia, con flores rosas, rojas o púrpuras.
La prímula amarilla es, por tanto, la más cercana a la planta que verías en un bosque húmedo del Cantábrico, y de ella descienden muchas de las variedades de colores que se venden en maceta.
Cuidados en maceta
La prímula agradece luz abundante sin sol directo, temperaturas frescas y un sustrato que drene bien, porque el exceso de agua amarillea las hojas. Resiste el frío, pero no las heladas fuertes. En una casa con calefacción, la floración dura mucho menos; sitúala en una habitación fresca o en un balcón protegido.
Cuando acabe, plántala en un lugar semisombreado del jardín.
Animales
La ASPCA recoge Primula vulgaris como tóxica para perros, gatos y caballos, con vómitos leves como signo clínico. Si tu animal ha comido una, llama al veterinario.