El aster clásico es una de las flores otoñales más apreciadas que prolonga la temporada de jardín con sus ricos colores. Cuando muchas otras plantas comienzan a marchitarse y se preparan para el invierno, el aster está en plena floración y difunde alegría con sus innumerables pequeñas flores.
Características del aster clásico
Esta robusta planta perenne se caracteriza por sus densas inflorescencias que vienen en tonos de lila, rosa, blanco y azul. Las flores tienen una forma característica con pétalos estrechos que irradian desde un centro amarillo, dándoles una apariencia similar a una estrella. La planta forma matas densas y puede alcanzar entre 30 y 150 centímetros de altura según la variedad.
Las hojas son estrechas y lanceoladas con una superficie algo áspera. Durante la temporada de crecimiento, la planta acumula su biomasa verde para luego explotar en un esplendor de flores a finales de verano y principios de otoño. La floración puede durar varios meses si las condiciones son favorables.
Cultivo y ubicación en el jardín
El aster clásico prospera mejor en un lugar soleado a parcialmente sombreado con suelo permeable. La planta es relativamente poco exigente pero aprecia tierra nutritiva que no se seque demasiado durante la temporada de crecimiento. Una ubicación con sol matutino y sombra por la tarde puede ser ideal en climas más cálidos.
Al plantar, debes dar a cada planta suficiente espacio ya que el aster se propaga mediante brotes radiculares y puede hacerse bastante ancho con los años. Esto lo convierte en un excelente cubresuelos para áreas grandes.
Cuidados durante la temporada de crecimiento
En primavera es aconsejable dividir las matas grandes para mantener la planta vital y abundante en flores. Esto se hace mejor cuando comienzan a aparecer los nuevos brotes. El riego regular durante períodos secos favorece una floración más abundante, pero evita regar las hojas para reducir el riesgo de enfermedades fúngicas.
Una ligera fertilización a principios de temporada proporciona a la planta los nutrientes que necesita para producir abundantes flores. Muchos cultivadores cortan los tallos por la mitad a mediados de verano para obtener una planta más compacta y evitar que se caiga.
Combinaciones con otras plantas
El aster clásico es un excelente compañero de otras plantas que florecen en otoño como crisantemo, sedum y ornamental grass. También funciona bien junto con bulbos primaverales como tulipanes y narcisos, ya que el aster aparece después y oculta el follaje marchito de los bulbos.
En los arriates puede utilizarse como planta de fondo o como relleno entre arbustos más grandes. Su larga temporada de floración lo convierte en un activo valioso en todo tipo de plantaciones donde desees color a finales de temporada.