Blanco por dentro, rosado por fuera
Las flores de esta planta son blancas, de cinco pétalos y unos dos centímetros de diámetro, pero el envés de la corola y los capullos tienen un tono entre rosa y rojo. Por eso, mientras están cerradas, parece una planta rosa; al abrirse, domina el blanco. La Royal Horticultural Society británica le concedió en 1993 su Award of Garden Merit, un reconocimiento a las plantas fáciles de cultivar.
Un perfume que llega de noche
Los jazmines tienen fama de oler más al anochecer, porque sus flores se abren al caer la tarde y se cierran al amanecer. En Málaga se recogen flores de jazmín dos horas antes de que se abra el capullo para confeccionar las biznagas, esos ramilletes tan típicos de la tradición malagueña.
Cómo colocarlo
Si tu casa tiene calefacción central, aleja la planta del radiador: el aire seco debilita los capullos y favorece los ácaros. Lo ideal es una ventana luminosa, sin sol de mediodía detrás del cristal.
- Riega cuando la capa superficial esté algo seca.
- Cada primavera, pasa la planta a una maceta algo mayor si las raíces ya asoman por abajo.
- Guía los tallos sobre un aro o una pequeña espaldera.
Una planta amable con las mascotas
Los jazmines verdaderos, los del género Jasminum, no se consideran tóxicos para perros, gatos ni caballos según la ASPCA. Esa garantía se aplica solo a ellos: comprueba que la etiqueta lleve el nombre científico.