Crema, no blanco nieve
Las caléndulas naturales van del amarillo pálido al naranja. El blanco no forma parte de esa gama, así que cualquier foto de una caléndula "blanca" suele estar retocada o mostrar otra planta. Lo más claro que hay en el mercado son cultivares de tono crema. La Wikipedia en español cita 'Lemon', de amarillo pálido; y se vende también 'Snow Princess', cuyos capullos son amarillo limón y cuya flor abierta se aclara hasta un crema muy suave, con el centro oscuro, según los datos que manejamos de la RHS.
Cómo sacarles partido
Su porte es compacto, de unos 30 a 60 cm, así que funcionan en macetas, en borduras o junto al huerto. Los tonos claros resaltan junto a plantas de flor azul, como el aciano, el espliego o la borraja, y con follaje plateado; al lado de caléndulas naranjas, suavizan el conjunto.
- Siembra en tierra tras las últimas heladas, o antes en semillero.
- Dale sol directo y un suelo corriente.
- Corta las flores marchitas con frecuencia para alargar la floración, de marzo a octubre en climas suaves.
Las semillas de variedades claras son menos habituales que las de las naranjas, así que conviene buscarlas con tiempo en viveros y mercadillos de plantas.
Pétalos, jarrón y animales
Los pétalos de cualquier caléndula son comestibles. En un jarrón, aguanta de cinco a ocho días si cortas los tallos cuando la flor acaba de abrirse. La ASPCA considera que Calendula officinalis no es tóxica para perros ni para gatos.