Un blanco con denominación balear
Entre las subespecies de Primula vulgaris, la Wikipedia en español recoge Primula vulgaris subsp. balearica, endémica de las Islas Baleares y de flores blancas. Es el origen natural más cercano a la prímula blanca que actualmente se ve en maceta, aunque la mayoría de las que se venden son variedades de jardín obtenidas por selección.
Muchas conservan el ojo amarillo en el centro, que contrasta con los pétalos blancos.
Qué esperar
En maceta mide entre 10 y 25 cm, florece de febrero a mayo y prefiere media sombra. Sus flores blancas destacan en patios y balcones apagados del invierno, y combinan bien con prímulas azules, con violetas y con hiedras de hoja variegada.
Cuidados que marcan la diferencia
- Colócala en un lugar luminoso y fresco, sin sol directo.
- Riégala cuando la superficie del sustrato empiece a secarse y vacía el plato para que no quede agua estancada.
- Retira las flores marchitas para que no se acumulen hojas y pétalos podridos.
- En climas muy cálidos, como Sevilla o Murcia, trátala como planta de invierno: en verano sufre.
Alergias y animales
La prímula de interior Primula obconica tiene pelos glandulares con primina, que puede provocar alergia de contacto en personas sensibles. La prímula común es otra planta, pero conviene lavarse las manos tras manipular cualquier prímula si tienes la piel delicada. La ASPCA recoge Primula vulgaris como tóxica para perros, gatos y caballos, con vómitos leves.