Un blanco casi sin pigmento
Según la Wikipedia en español, las flores amarillas del tulipán contienen carotenoides y las rojas, antocianos como la cianidina y la pelargonidina, mientras que las blancas apenas muestran pigmentos. Por eso el tulipán blanco parece limpio y translúcido, y deja ver bien la nervadura de los pétalos.
Entre los cultivares hay blancos puros, otros con un matiz crema o verdoso en la base y algunos con el borde teñido de verde.
Para qué ocasiones encaja
En el lenguaje de las flores, el blanco se asocia tradicionalmente con la paz, el respeto y los comienzos nuevos. En España resulta una apuesta segura para una comunión o un bautizo de primavera, para el ramo de una novia que prefiere algo sencillo y para dar las gracias a quien te ha ayudado. También funciona en una mesa de comida familiar el Día de la Madre, el primer domingo de mayo, porque no tapa la conversación ni compite con la vajilla.
Con qué combinarlo
- Con ramas de eucalipto o de olivo, que le dan un contrapunto verde y plateado.
- Con jacintos o muscari azules, para un efecto de jardín fresco.
- Con tulipanes de otro color, si buscas un ramo menos solemne.
Un par de cuidados concretos
El blanco marca enseguida los golpes y las manchas de savia, así que manipúlalo con las manos limpias y evita apretar los pétalos. Mantén el agua fría y limpia, y si ves que el tallo se dobla, recórtalo un par de centímetros. La vida en el jarrón ronda entre cinco y diez días.
Mascotas
La ASPCA considera tóxicos los tulipanes para perros, gatos y caballos, sobre todo por el bulbo. Si tu gato muerde los pétalos y aparecen vómitos o babeo, consulta con el veterinario.