Blanca de forma natural
Entre las violetas hay un matiz que sorprende: la violeta común (Viola odorata) florece normalmente en violeta oscuro, pero también puede ser blanca. Se trata de la misma planta, de 10 a 15 cm, con hojas en forma de corazón y flores de dulce aroma.
Cuándo la verás florecer
Abre sus flores muy pronto, antes de que termine el invierno en las zonas templadas, y puede seguir hasta un mes antes del verano. En el Mediterráneo y en Andalucía se adelanta; en el interior frío y en la montaña, se retrasa varias semanas.
Un rincón blanco con sombra
La violeta blanca ilumina zonas sombrías bajo arbustos y árboles caducifolios. Plantada con helechos, ciclámenes o hepáticas, crea un conjunto sereno. Para que se asiente:
- Elige un lugar con media sombra y suelo húmedo pero no encharcado.
- Mezcla compost con la tierra antes de plantar.
- Deja unos 20 cm entre una mata y otra: se extiende con estolones.
- Retira las hojas dañadas al final del invierno.
Con niños y mascotas
Las raíces contienen saponósidos y alcaloides; evita que los animales mastiquen la planta, ya que no consta una ficha de la ASPCA para esta especie.
Qué necesita en cada estación
En verano la violeta pasa un periodo de reposo relativo: si el calor aprieta, como en el interior peninsular y en el sur, mantén el suelo ligeramente húmedo y aporta sombra por la tarde. Con el otoño vuelve a emitir hojas nuevas, y al final del invierno es el mejor momento para dividir las matas y trasplantar los estolones enraizados a otro rincón del jardín.
No la confundas con la violeta africana (Saintpaulia), que es otra planta de interior, no tóxica según la ASPCA.