Un blanco muy ligado a noviembre
Entre los crisantemos, el blanco es el que con más frecuencia acompaña a los difuntos el 1 de noviembre. Tradicionalmente se asocia con el recuerdo y el respeto, y por eso muchas personas lo reservan para esa fecha. Fuera de ella, su aspecto limpio gusta en centros de mesa sobrios o en rincones de balcón con hojas verdes oscuras.
Variedades y cómo escogerlas
Los hay de cabeza sencilla con el centro amarillo, de bola completa o con varias florecillas pequeñas por tallo. Para comprarlos, fíjate en los pétalos exteriores: tienen que estar firmes y el centro, aún cerrado. Los bordes pardos o blandos indican que llevan días cortados.
- Combina el blanco con eucalipto o gypsophila para un ramo ligero.
- Acompáñalo de bayas rojas o ramas de otoño si quieres un aire más festivo.
- Retira las flores pasadas para que las demás sigan frescas.
Cuidados en maceta o en el jardín
En el exterior prefiere sol y un sustrato que drene bien. Si en tu zona hiela con fuerza, como en la Meseta, protege la planta con una capa de hojas secas o resguárdala en un lugar cubierto, porque la resistencia al frío depende de la variedad. En la costa mediterránea y en Andalucía, los inviernos suaves le sientan mejor.
Mascotas y piel
El crisantemo contiene piretrinas. La ASPCA lo considera tóxico para perros, gatos y caballos, sin importar el color de la flor, y entre los síntomas menciona vómitos, diarrea y salivación. Mantén el ramo fuera del alcance de tu animal y llama al veterinario si lo muerde.