Qué planta es
Con el nombre de lobelia blanca se vende una variedad de Lobelia erinus de flor blanca, a menudo con un pequeño ojo azulado o violeta. Es la misma especie sudafricana de la lobelia azul, que llegó a Europa en el siglo XVIII, pero con flores raramente blancas en la naturaleza: el blanco es fruto de la selección en vivero.
Series como 'White Lady' se cultivan precisamente para eso.
Cómo sacarle partido
El blanco da luz a una jardinera y se lleva bien con casi todo:
- Con geranios o pelargonios rojos, crea un contraste limpio de aire mediterráneo.
- Con petunias moradas o lobelias azules, forma un borde en dos tonos.
- En un patio sombrío, aclara el rincón sin recargarlo.
Plantarla y mantenerla
Se coloca en primavera, cuando ya no hay riesgo de helada, en sol o semisombra. Se riega con frecuencia, en especial en maceta, porque con el cepellón seco los tallos se quedan lacios. Abónala cada dos semanas y, si en julio se ve apagada, recórtala a la mitad para que rebrote.
En un balcón con orientación norte, como los de muchas calles del Cantábrico, la lobelia blanca aprovecha bien la luz difusa. En un patio andaluz, en cambio, mejor en un cesto colgante que reciba aire y sombra de tarde.
Atención con las mascotas
Como todas las lobelias, contiene lobelina. La ASPCA da por tóxica a la lobelia (en su ficha, Lobelia cardinalis) para perros, gatos y caballos. Mejor que ni niños ni animales la coman. Ante una ingestión, el Servicio de Información Toxicológica atiende a personas, y el veterinario a los animales.