El blanco en la peonía
Entre las peonías herbáceas de Paeonia lactiflora hay variedades blancas, crema y con manchas rojas diminutas en el centro. Una clásica es 'Duchesse de Nemours', de flor doble y blanco puro. 'Festiva Maxima', obtenida en el siglo XIX, suma pequeñas motas carmesí entre los pétalos. En capullo suele verse un matiz verdoso o rosado antes de abrir.
Una peonía blanca parece sencilla, pero marca sin necesidad de más adornos. Por eso se pide tanto para ramos de novia y centros de mesa de bodas, bautizos y comuniones primaverales.
Cómo conservar el ramo
- Compra los tallos con el capullo cerrado, mullido y ya con algo de color.
- Corta un par de centímetros en diagonal y quita las hojas que quedarían bajo el agua.
- Cambia el agua cada dos días y evita ponerla junto a la fruta, la calefacción o una ventana soleada.
- Un sitio fresco alarga la vida de la flor, que ronda los siete a diez días.
Si el capullo tarda en abrir, déjalo en una habitación luminosa y fresca. El blanco acusa enseguida los bordes marrones del calor.
Si la quieres en el jardín
Elige un lugar con sol por la mañana y algo de sombra por la tarde, para que los pétalos claros no se quemen en los meses calurosos. Un suelo con buen drenaje evita pudriciones. Necesita pasar frío en invierno, de modo que prospera en el interior peninsular y en el norte, y le cuesta más en la costa cálida.
Seguridad en casa
El principio activo, el peonol, hace que la ASPCA clasifique las peonías como tóxicas para perros, gatos y caballos. Mantén los jarrones en alto y, ante cualquier síntoma en tu mascota, acude al veterinario. Si es un niño quien ha comido parte de la planta, llama al Servicio de Información Toxicológica o al 112.