El clavel del Día de la Madre
En España el Día de la Madre se celebra el primer domingo de mayo, y el clavel es una de las flores que más se regalan. La costumbre de ofrecer claveles blancos a las madres se remonta a Estados Unidos, donde Anna Jarvis, impulsora de la celebración, eligió precisamente esta flor como símbolo. En el lenguaje de las flores el blanco se relaciona con la pureza y la sinceridad, y es un modo discreto de decir gracias.
Un blanco que viene de la selección
Según las descripciones botánicas, el clavel silvestre florece en rosa purpúreo, de modo que el blanco puro es obra de los cultivadores. Actualmente es de los tonos más extendidos en floristería. Puedes encontrarlo en tallos con una sola flor grande o en ramilletes de flores más pequeñas.
Combinaciones sobrias
El clavel blanco queda bien con el velo de novia (Gypsophila), con ramitas de verde fresco y con otras flores blancas de pétalos finos. Se usa en ramos de boda y de comunión, y también en composiciones sobrias para un homenaje o un funeral. El borde dentado de los pétalos da movimiento incluso a un ramo muy sencillo.
Para que dure
- Corta los tallos en diagonal, justo por encima de un nudo.
- Quita todas las hojas que quedarían sumergidas.
- Cambia el agua con regularidad.
- No coloques el jarrón junto a la fruta: el etileno que desprende acorta la vida de la flor.
Aviso para casas con animales
La ASPCA clasifica el clavel como tóxico para perros, gatos y caballos, con síntomas normalmente leves: molestias de estómago y, de vez en cuando, irritación de la piel. Pon el jarrón en un lugar alto y avisa al veterinario si tu mascota muestra algún síntoma.