Un rojo coral muy visible
Entre las madreselvas que se venden como rojas están Lonicera sempervirens, la madreselva trompeta de América del Norte, de flores tubulares rojo coral por fuera y amarillas por dentro, y los híbridos de Lonicera × brownii, como 'Dropmore Scarlet'. A diferencia de las blancas o las amarillas, estas apenas huelen: su atractivo es el color, no el aroma.
Cuándo y cómo
Florecen desde la primavera hasta finales del verano, con una temporada más larga que la de las madreselvas europeas. Dan frutos rojos o anaranjados después, también tóxicos para las personas.
- Planta en un lugar con sol para que el color sea intenso; a la sombra, florece menos.
- Dale un soporte firme: cañas, alambres o una pérgola.
- Riega con constancia el primer verano, sobre todo en la mitad sur.
- Poda justo después de la floración controla el tamaño sin quitar flores del año siguiente.
Con qué combinarla
El rojo coral resalta sobre una pared blanca o de piedra. Con una clemátide azul o con jazmín blanco forma un trío que se mantiene verde y colorido muchos meses.
Ten presente que, aunque no huela, sus flores tubulares ofrecen néctar y la planta suele ser visitada por insectos de lengua larga. Si buscas aroma de noche, combínala con una madreselva europea de flor crema en el mismo soporte.
Precaución
Los frutos de las madreselvas son tóxicos para las personas, salvo algunas especies de fruto comestible. Mantén las bayas fuera del alcance de niños y mascotas y consulta al Servicio de Información Toxicológica si hay ingestión.