El rojo del lenguaje de las flores
En el lenguaje de las flores, el tulipán rojo se interpreta tradicionalmente como declaración de amor. Por eso es una elección habitual para San Valentín o un aniversario, aunque también luce en una mesa del Día de la Madre. El color procede de pigmentos como la cianidina y la pelargonidina, y existe en casi todos los grupos de cultivares, de los simples precoces a los dobles tardíos.
Un rojo con nombre: 'Apeldoorn'
Uno de los más conocidos es el híbrido Darwin 'Apeldoorn', de unos 55 cm. Según la Royal Horticultural Society, tiene flores rojo vivo con la base negra bordeada de amarillo y florece a mediados de primavera. Los Darwin dan flores grandes, ovaladas, sobre tallos firmes. Algunos tulipanes rojos con llamas blancas o amarillas, los llamados Rembrandt, deben ese dibujo a un virus, y por eso se multiplican aparte.
Si quieres plantar bulbos
- Plántalos en otoño, a 10-15 cm de profundidad, en un sitio soleado con buen drenaje.
- En el norte y la Meseta, con inviernos fríos, florecen sin ayuda; en la costa mediterránea y en el sur muchos jardineros enfrían antes los bulbos en el frigorífico durante varias semanas.
- En el Cantábrico y Galicia, evita suelos que se encharquen con la lluvia.
Cuidados en el jarrón
Corta en diagonal, usa agua fría y cámbiala a diario. Aleja el ramo de fruteros, porque la fruta madura libera etileno, un gas que envejece las flores. Aguanta de cinco a siete días.
Seguridad
Según la ASPCA, los tulipanes son tóxicos para perros, gatos y caballos; el bulbo concentra la mayor cantidad de tulipalina. Guarda bulbos y ramos fuera de su alcance.