Sobre el rojo en Delphinium
Entre las espuelas de jardín predominan el azul, el violeta, el blanco, el rosa y el lila. El rojo verdadero es raro; algunas variedades vendidas como rojas tiran a frambuesa, malva o rosa fuerte. Por eso compensa mirar la fotografía de la variedad y no fiarse únicamente del nombre del color. En Norteamérica hay especies silvestres de flor roja o anaranjada, como Delphinium cardinale o Delphinium nudicaule, que no se parecen en porte a las espigas del jardín europeo.
Se trata de plantas menos comunes en viveros españoles.
Cómo cultivarla
- Sol pleno, suelo fértil, fresco y con buen drenaje.
- Un tutor por espiga, colocado cuando la planta tiene unos 30 cm.
- Riego regular, pero sin encharcar la base de la mata.
- En primavera, protege los brotes de las babosas; en áreas con veranos muy calurosos, planta en un sitio con sombra por la tarde.
Lo que debes saber de su toxicidad
El delphinium contiene alcaloides diterpénicos. La ASPCA lo considera tóxico para perros, gatos y caballos, con signos como babeo, cólicos y temblores. Úsalo en jarrones solo en lugares inaccesibles y lávate las manos tras manipularlo.
Un detalle de la flor
Lo que parecen pétalos son en realidad sépalos coloreados, y el superior se prolonga en un espolón hueco. Los verdaderos pétalos son pequeños y se agrupan en el centro, de modo que el tono de la flor depende sobre todo de esos sépalos.
En el jarrón
Las espigas cortadas duran entre cinco y ocho días. Retira las hojas que queden bajo el agua y renueva el agua cada dos días.