Espigas de colores
Lupinus polyphyllus es una planta perenne que llega a una altura de entre 60 y 150 centímetros y forma espigas densas con decenas de flores en forma de mariposa. Las hojas son palmeadas, con varios foliolos estrechos que parecen un paraguas cerrado. Su origen está en el oeste de Norteamérica.
En estado silvestre dominan los azules y violetas. La paleta actual de rosa, rojo, blanco, amarillo y tonos cálidos se debe sobre todo al criador inglés George Russell, creador de los lupinos Russell. Por eso el lupino naranja es una de las mezclas de jardín, no el color de la planta silvestre.
Dónde prospera
Pide sol y un suelo suelto, bien drenado y más bien pobre. Tiene una raíz principal profunda, así que, una vez instalado, es mejor no trasplantarlo. Rinde mejor en climas frescos: el norte, las zonas de montaña y la meseta alta le van más que el calor seco del sur. En jardines mediterráneos conviene darle sombra de tarde y riego.
- Corta las espigas marchitas hasta la base para estimular una segunda floración, más pequeña.
- Florece de mayo a junio en la mayoría del territorio.
- Como todas las leguminosas, enriquece el suelo con nitrógeno gracias a bacterias de sus raíces.
No es el altramuz de las tapas
Los altramuces en salmuera que se toman de aperitivo proceden de otra especie, Lupinus albus, y exigen un tratamiento previo para quitarles el amargor. El lupino ornamental contiene alcaloides tóxicos, concentrados en las semillas. No lo plantes donde jueguen niños pequeños y mantén las vainas lejos de los animales.
Si ocurre un accidente
Si un niño ha comido semillas o vainas, llama al Servicio de Información Toxicológica o al 112. Si ha sido un perro, un gato o un caballo, avisa al veterinario.