Un rosa de temporada
Las lobelias de color rosa son variedades de Lobelia erinus, de las que la forma silvestre es azul. Por selección existen tonos que van del rosa pálido al rosa fucsia, a menudo con un ojo más claro en el centro. Como el resto de la especie, son plantas bajas, de 10 a 25 centímetros, de hojas pequeñas y finas, que cubren la maceta con cientos de flores de menos de dos centímetros.
Combinaciones fáciles
- Con alisón blanco (Lobularia maritima), para un borde suave.
- Con verbenas moradas, para un conjunto más vistoso.
- Con helechos o hiedras colgantes en un balcón orientado al norte.
Consejos de cultivo
Planta tras las últimas heladas y busca sol o semisombra. Si vives en el Cantábrico, la humedad y las temperaturas suaves del verano le sientan muy bien. En la costa mediterránea y en el interior de Andalucía, el calor de julio la agota: dale sombra por la tarde y riega a diario en maceta. Recortar a la mitad cuando decae reactiva la floración.
Las lobelias rosas se ven mejor en grupo. Plantar entre seis y ocho en una jardinera de un metro da un efecto de masa de color; una sola planta en una maceta grande, en cambio, parece desnuda. Combínalas con hojas plateadas para que el rosa resalte.
Seguridad
Contiene lobelina. La ASPCA lista la lobelia como tóxica para perros, gatos y caballos. Mantenla fuera del alcance de niños y animales. Si alguien la ha ingerido, llama al Servicio de Información Toxicológica; para una mascota, al veterinario.