Un rojo de temporada
La peonía roja es una flor de primavera, no de invierno: florece en abril y mayo. Por eso no es la flor natural de San Valentín, aunque a veces aparece a final de temporada. Donde luce de verdad es en mayo, junto al Día de la Madre, o en una celebración de primavera con vestidos y manteles claros que el rojo resalta.
Entre las variedades herbáceas de Paeonia lactiflora hay rojos muy oscuros, casi burdeos, como 'Karl Rosenfield', y otros más vivos, de carmín intenso. En las peonías arbustivas el rojo se mezcla con tonos púrpura. La peonía silvestre ibérica Paeonia broteri es rosada, no roja, así que no esperes un rojo puro en un monte.
Un símbolo con historia
En China la peonía arbustiva se ha considerado tradicionalmente la reina de las flores, y el rojo se vincula allí con la fortuna y la celebración. En el lenguaje de las flores occidental se asocia a la pasión y a una admiración muy intensa.
Cultivo en jardín o maceta
- Los tonos rojos sufren con el sol más duro del mediodía en verano: dales sol por la mañana y sombra por la tarde.
- En maceta necesita un recipiente amplio y profundo, con buen drenaje.
- Riega cuando la tierra se seque en superficie; evita mojar las hojas.
- Los tallos con flores grandes pueden doblarse: un soporte discreto ayuda.
Prefiere inviernos fríos, así que en Galicia interior, la Meseta o el Pirineo suele responder mejor que en la costa mediterránea.
Toxicidad
Según la ASPCA, el peonol de la peonía puede causar vómitos, diarrea y decaimiento en perros, gatos y caballos. Mantén las raíces y las flores caídas lejos de ellos y consulta con tu veterinario si notas síntomas.