Un nomeolvides sin azul
La mayoría de los nomeolvides es azul, pero entre las variedades de Myosotis sylvatica hay selecciones de flor blanca, que mantienen el ojo amarillo central. Son tan pequeñas como las azules: flores de un centímetro, plantas de 15 a 30 centímetros, hojas suaves y peludas. Se encuentran con menos facilidad en tiendas y viveros, así que lo más práctico es comprar semillas de la variedad blanca en primavera o verano.
Con qué combinarlo
En un parterre de primavera, el blanco refuerza a los tulipanes rojos y a los narcisos amarillos. Con el azul clásico forma un borde de dos tonos, y junto a los helechos ilumina un rincón en sombra. En una maceta grande, hazlo compañero de pensamientos blancos.
Siembra y mantenimiento
- Siembra al final del verano o en otoño, en semisombra y suelo con humus.
- Mantén el suelo ligeramente húmedo: la sequía del verano en el interior le pasa factura.
- Se resiembra solo y las plantas hijas pueden salir azules si hay polinización cruzada; arranca los ejemplares azules si quieres conservar el blanco.
- La floración dura de abril a junio.
Pureza y recuerdo
El blanco se asocia a la inocencia y la paz, y combinado con el recuerdo que representa el nomeolvides, es una flor serena para ofrendas discretas. Eso sí, no la regales para Todos los Santos como si fuera un ramo alegre.
Mascotas
No es de las plantas tóxicas más conocidas, pero conviene evitar que los animales la coman.