Bicolor por naturaleza
La madreselva rosa más conocida es una variedad de Lonicera periclymenum, la madreselva europea. Las flores son crema o amarillo claro por dentro y rosa o rojo púrpura por fuera, de manera que el color cambia según el ángulo. Existen variedades tempranas y otras tardías, que alargan la floración hasta bien entrado el verano.
Otros híbridos, como el de flores rosa y amarillas, aportan más variedad.
Cuidados
Pide pie fresco y copa soleada, lo cual en España se traduce así:
- En Galicia y el Cantábrico, crece casi sola en cualquier suelo de jardín.
- En el interior, pon mantillo y evita el sol más fuerte de la tarde.
- En la costa mediterránea y en Canarias, dale riegos profundos en verano.
- Trepa enroscándose: ofrécele cuerdas, alambres o una celosía fina.
Un aroma de noche
Las flores de las madreselvas europeas desprenden más fragancia al anochecer y por la noche, cuando las polillas las visitan. Si plantas una cerca de la entrada o de un banco, notarás el perfume al volver a casa.
Si compras una madreselva en maceta, plántala a unos 30 centímetros del muro, porque junto a la pared la tierra se seca mucho, e inclina la caña guía hacia el soporte. Riégala a fondo durante las primeras semanas, hasta que haya enraizado.
Frutos
Tras la floración salen bayas rojas que no son comestibles: son tóxicas para las personas y conviene no dejarlas al alcance de niños o mascotas. En caso de ingestión, el Servicio de Información Toxicológica atiende a personas; para los animales, el veterinario.