Rosa para todos los gustos
Hay petunias rosa pálido, rosa chicle, salmón y casi magenta, lisas, veteadas o con una estrella más clara. Como todas las petunias de jardín, descienden de dos especies sudamericanas, una blanca y otra violeta, y de esa mezcla salen las tonalidades intermedias.
El rosa suele asociarse a la ternura y combina con el verde de las hojas y con el blanco. En un balcón pequeño funciona mejor si repites un solo tono en toda la jardinera.
Erguida o colgante
- Las erguidas forman montículos compactos, ideales para el borde de un parterre o una maceta pequeña.
- Las colgantes caen en cascada desde una cesta o una jardinera alta y cubren el borde de la barandilla.
- Las multifloras sufren menos con la lluvia, así que son una buena opción en el norte de la península.
El riego en pleno verano
Con las olas de calor del interior y del sur, un tiesto pequeño se vacía en un día. Prefiere macetas amplias y riega a primera hora, mojando el sustrato y no las flores. Una capa de corteza o grava fina retrasa la evaporación. El abonado cada pocas semanas mantiene la floración, y las flores secas se quitan con los dedos para impedir que la planta gaste energía en semillas.
A finales de verano, si los tallos se han vuelto largos y desnudos, recórtalos a la mitad. La petunia no soporta las heladas: en zonas frías compra la planta cuando ya hayan pasado.
Mascotas
La ASPCA incluye la petunia entre las plantas no tóxicas para perros, gatos y caballos.