Una espiga luminosa
Aunque el azul es lo clásico, el género Delphinium también ofrece flores blancas. Sus espigas, de entre 100 y 180 cm, destacan en el fondo de un borde y siguen viéndose en el crepúsculo, cuando los tonos oscuros se pierden.
Con qué plantarla
El blanco hace de puente entre colores. Funciona con rosas de jardín, con peonías, con lavanda o con gramíneas. Junto a azules y malvas crea un conjunto fresco; junto a rosados, otro más romántico. En bodas y celebraciones de primavera, los tallos altos sirven como fondo de grandes jarrones.
Cuidados
- Necesita sol y un suelo hondo y fresco que no se encharque.
- Recurre a entutorado o a mallas, porque el peso de las flores quiebra el tallo.
- Riega a fondo en periodos secos, pero evitando mojar las hojas para frenar el oídio.
- Mantén una capa de acolchado en verano si vives en una zona muy cálida.
Seguridad
La ASPCA incluye el delphinium entre las plantas tóxicas para perros, gatos y caballos, por sus alcaloides diterpénicos. Mantenlo fuera del alcance de los niños y de los animales, y llévate guantes al manipularlo. Si hay una ingesta accidental, acude al médico o contacta con el Servicio de Información Toxicológica; con animales, llama a tu veterinario.
Una precisión
Las flores blancas no son menos tóxicas que las azules: el color no cambia la toxicidad.