El tono más cercano al original
El clavel que llega a las floristerías es Dianthus caryophyllus, cultivado desde hace unos dos milenios en torno al Mediterráneo. La forma silvestre da flores de un rosa purpúreo, así que los tonos rosados son los más próximos a su aspecto original. Los cultivadores han ampliado la gama: rosa palo, salmón, rosa antiguo, fucsia y flores bicolores con el borde más oscuro.
Una leyenda y un significado moderno
Según una leyenda cristiana, los primeros claveles nacieron donde cayeron las lágrimas de la Virgen en el camino de la cruz. Es un relato de tradición, no un hecho botánico, pero explica por qué el clavel aparece tanto en el arte religioso. El significado actual es más sencillo: un ramo rosa transmite cariño suave y gratitud, y encaja en un cumpleaños, una graduación o el Día de la Madre, el primer domingo de mayo.
¿Flor grande o ramillete?
En los ramos se ven dos tipos. El clavel de flor grande lleva una corola llena en cada tallo y da un aspecto ordenado, casi elegante. El de ramillete tiene varios capullos más pequeños que se abren por turnos y rellenan bien los ramos redondos o los jarroncitos.
Cultivo en maceta
Si prefieres la planta viva, necesita sol directo, suelo poroso y riego frecuente pero sin charcos. El clavel prefiere un pH entre 6,5 y 7,5. Quita las flores marchitas para que siga produciendo.
Un apunte de seguridad
La ASPCA clasifica el clavel como tóxico para perros, gatos y caballos, con síntomas bastante leves: malestar estomacal y, en ocasiones, irritación de la piel. Si tienes animales que mordisquean flores, coloca el jarrón en una repisa y consulta al veterinario ante cualquier síntoma.