Un género con muchas caras
El clavel común, Dianthus caryophyllus, es una hierba perenne de base leñosa que se encuentra de forma espontánea en el área mediterránea, incluida la península ibérica. El nombre del género procede del griego y significa «flor divina»; el epíteto caryophyllus alude al aroma, que recuerda al de las hojas del nogal.
Se reconoce por las hojas estrechas y alargadas, los nudos engrosados del tallo y los pétalos de borde dentado. El perfume es especiado.
Los tipos que verás en un ramo
- El clavel de flor grande lleva una sola flor por tallo.
- El clavel mini, o de ramillete, reúne varias flores pequeñas en el mismo tallo.
- Otras especies del género, como el clavel de poeta (Dianthus barbatus), se cultivan en macizos de jardín.
Entre los colores habituales están el rojo, el rosado, el blanco, el salmón, el amarillo y los bicolores. Todos son resultado de la selección sobre la planta original.
Cuánto dura en el jarrón
Es de las flores cortadas que más aguantan: con agua limpia y un corte en diagonal, puede mantenerse bien unas dos semanas. Cambia el agua cada dos o tres días y quita las hojas que queden sumergidas. Aleja el jarrón del frutero: la fruta madura desprende etileno, una hormona gaseosa a la que el clavel es especialmente sensible y que acelera su marchitamiento.
Si cultivas la planta
Pide sol directo, un suelo bien drenado y riego regular sin encharcar. En maceta, en una terraza soleada, florece durante muchos meses.
Mascotas
La ASPCA lo incluye entre las plantas tóxicas para perros, gatos y caballos, aunque con efectos leves: molestias digestivas y, a veces, dermatitis. Aun así, no dejes el ramo al alcance de un gato curioso y consulta al veterinario si aparecen síntomas.