Rojo creado por criadores
El áster de verano silvestre es morado; el rojo ha salido de la selección. Hay series compactas de pompón, otras con pétalos rizados, algunas semidobles y variedades sencillas con el centro amarillo. Las altas, de casi un metro, son buenas para cortar, y las bajas rinden en jardinera.
Compañeros de final de verano
Florece de julio a septiembre. En esa época combina con girasoles, caléndulas anaranjadas, rudbeckias y las primeras ramas de otoño. Con blanco y mucho verde, el ramo se vuelve más sereno. Un pompón rojo oscuro también luce solo en un jarrón bajo.
Para que aguante
- Corta los tallos en diagonal y mételos en agua enseguida.
- Retira las hojas que queden bajo el agua.
- Cambia el agua cada uno o dos días.
Así dura unos 7 a 10 días. En el jardín, las variedades altas necesitan tutor y un suelo que no se encharque, porque el exceso de agua debilita las raíces. Elige un rincón con buena luz: con poca sol, los tallos se estiran y la floración se retrasa. Cambia de lugar cada año para que los hongos del suelo, sobre todo Fusarium, no se acumulen.
Para secar y para convivir
Los áster rojos se secan bien: corta flores bien abiertas, átalas en ramitos y cuélgalas boca abajo en un sitio ventilado y a la sombra. Según la ASPCA, el áster de verano no es tóxico para gatos, perros ni caballos, un punto a favor en casas con animales.