No es un pétalo
Lo que parece una gran flor en forma de corazón es una espata, una hoja modificada de aspecto ceroso y brillante. La verdadera inflorescencia es el espádice, la espiga central, blanca o amarilla, que lleva las flores diminutas. Anthurium andraeanum es nativo de Colombia y Ecuador, de selvas cálidas, sombrías y húmedas.
Esta página trata la planta en general; el blanco y el rosa tienen la suya.
La espata mide entre 8 y 15 centímetros y el espádice, entre 7 y 9. Las hojas son acorazonadas y de un verde oscuro muy decorativo. En maceta suele alcanzar entre 40 y 70 centímetros.
Qué pide en casa
- Luz: mucha, sin sol directo del mediodía.
- Temperatura: constante y templada. No soporta corrientes frías ni un salón demasiado seco.
- Riego: cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos, sin dejar agua estancada en el plato.
- Agua: si la de tu grifo es muy dura, como ocurre en buena parte del litoral mediterráneo, usa agua de lluvia o dejada reposar.
- Sustrato: ligero y aireado, con algo de corteza.
La planta florece prácticamente todo el año, y por eso se ve tanto en casas y oficinas. Para mantener las hojas brillantes, pásales un paño húmedo de vez en cuando.
Como flor cortada
En el jarrón es una de las flores más duraderas: el tallo aguanta de dos a tres semanas. Basta con cortar el pie en diagonal y renovar el agua.
Savia y mascotas
Toda la planta contiene cristales de oxalato de calcio en forma de finas agujas. La ASPCA señala que, en perros, gatos y caballos, provocan irritación y dolor en la boca, babeo y vómitos. En personas, el contacto puede dar enrojecimiento en la piel. Usa guantes al cambiar de maceta y, si tu mascota la ha mordido, llama al veterinario.