Espigas claras para la sombra
La dedalera blanca es una forma de la misma especie, Digitalis purpurea, cultivada por su flor de color crema o blanco, a menudo con puntitos de color granate en la garganta. En un jardín sombreado, las espigas blancas parecen flotar sobre el fondo oscuro de los arbustos, y su efecto se nota sobre todo al anochecer.
Es una planta tan bonita como venenosa, y de ahí que muchos jardineros la cultiven solo para mirarla.
Pautas de cultivo
- sitúala en media sombra, nunca en pleno sol del sur
- mantén la tierra siempre fresca, sin charcos
- las semillas se esparcen a finales de la primavera o principios del verano, y la planta florece al año siguiente
- una vez florecida, deja que algunas espigas formen semillas si quieres que se resiembre
La dedalera blanca se hibrida con facilidad con las de otros colores, por eso algunas plantas nacidas de semilla salen rosadas o púrpuras. Si quieres mantener el blanco, arranca las que no tengan el color deseado antes de que florezcan.
Compañeras
Queda bien con helechos, hostas, geranios silvestres y rosales trepadores. En el norte, con lluvia abundante, se asilvestra con facilidad; en el interior, riega durante la sequía de verano.
Toda la planta es tóxica
Hojas, flores y semillas contienen glucósidos cardiotónicos. Una pequeña cantidad puede ser peligrosa para una persona, y la ASPCA señala arritmias cardíacas, vómitos, diarrea y debilidad en perros, gatos y caballos. Evita confundir las hojas con otras plantas, como la consuelda. En caso de duda, llama al 112 o al Servicio de Información Toxicológica, o al veterinario si se trata de un animal.