El rojo, siempre fruto de la selección
Las clemátides silvestres de Europa son blancas, de modo que el rojo es obra de los viveristas. La RHS premia con su Award of Garden Merit, entre otras:
- 'Niobe': rojo rubí, flores de unos 15 cm, de las tempranas de flor grande.
- 'Ernest Markham': rojo carmín, de floración tardía.
- 'Madame Julia Correvon': rojo vino, del grupo viticella, flores de algo más de 12 cm.
- 'Kermesina': carmín, con muchas flores pequeñas de 6 cm.
- 'Princess Diana': magenta rojizo, del grupo texensis.
Poda: no todas son iguales
Las tardías, como las viticella y 'Rouge Cardinal', florecen sobre brotes nuevos y se podan a final del invierno hasta el par de yemas inferiores. 'Niobe' florece antes y sobre madera del año anterior, de modo que solo admite un recorte suave. Si no conoces la variedad, espera a la primavera, observa por dónde brotan los tallos y retira solo lo seco.
Fondo y exposición
El rojo luce frente a un muro blanco, una valla de madera clara o piedra gris; sobre ladrillo oscuro o un seto verde intenso casi se pierde. Las viticella son resistentes y se enredan bien entre arbustos o rosales trepadores. Las variedades de flor grande pueden perder color con mucho sol, y en el sur de España agradecen algo de sombra a mediodía.
Savia y mascotas
Mantén el pie fresco con piedras o corteza y riega con frecuencia en verano. La savia irrita y la ASPCA señala la clemátide como tóxica para perros, gatos y caballos. Poda con guantes.