Rojo para la estación fría
Los ciclámenes rojos son selecciones de Cyclamen persicum, una especie del Mediterráneo oriental y del norte de África, criada actualmente en cientos de variedades. El rojo va del escarlata al carmín, a veces con un matiz granate. Se vende desde el otoño y mantiene el color durante buena parte del invierno.
Es una elección popular en Navidad, porque el rojo combina con muérdago, acebo y adornos plateados. Y, como planta con tubérculo, sigue viva meses si la cuidas.
Qué necesita
- Un lugar muy luminoso, pero sin sol directo en las horas centrales.
- Temperatura moderada. Si el salón está muy caldeado, colócalo en una habitación más fresca.
- Riego desde el plato, con tierra apenas húmeda, nunca encharcada.
- Sustrato ligero y buen drenaje para evitar que el tubérculo se pudra.
En la costa mediterránea y en Canarias, donde los inviernos son suaves, también se ve en balcones a la intemperie. En la Meseta y el Cantábrico, donde hiela, mejor en interior o en un lugar resguardado.
Fin de ciclo
Hacia la primavera las hojas se amarillean, y es la señal de que el ciclamen quiere descansar. Corta las hojas secas, riega muy poco y espera a otoño. Si la planta está muy debilitada, será más fácil comprar otra.
Seguridad
La ASPCA clasifica el ciclamen como tóxico para perros, gatos y caballos por sus saponinas terpenoides, concentradas en el tubérculo. En ingestiones grandes pueden aparecer problemas del ritmo cardiaco. Si ocurre, no esperes: llama al veterinario.