Rojo para la sombra
Los jardineros suelen reservar el rojo para el pleno sol, pero la begonia demuestra que una planta puede dar un color intenso en un sitio con poca luz. Entre las semperflorens hay variedades de flor roja con hojas verdes y otras con hojas de tono bronce o casi vino, un contraste que se ve desde lejos.
Las tuberosas ofrecen flores mucho más grandes, a veces dobles, en rojo escarlata o carmesí.
En el lenguaje de las flores, el rojo tradicionalmente simboliza el cariño intenso; en una maceta es una forma duradera de decirlo, porque la planta florece durante todo el verano.
Usos en balcones y patios
- jardineras al norte, junto a hojas verdes o plateadas
- cestos colgantes, con las variedades de porte caído
- macetas altas en un portal o entrada con poca luz
- patios interiores, con riego sencillo y sin sol fuerte
Pautas de cultivo
Sustrato aireado, rico en materia orgánica, y media sombra. Mantén la humedad pareja, pero deja que se seque ligeramente entre riegos. En olas de calor, como las del Guadalquivir o el valle del Ebro, riega por la mañana o al caer la tarde, y mueve la maceta fuera del sol.
Las flores rojas se ven más vivas con un abonado suave cada dos o tres semanas durante la floración. El frío es el límite: bajo cero la planta se pierde, así que en el interior, protégela o recógela.
Animales y niños
La ASPCA incluye la begonia entre las plantas tóxicas para perros, gatos y caballos. El principio activo son los oxalatos de calcio, que se concentran en los tubérculos y las partes bajas. Ante cualquier mordisco, observa a tu mascota y consulta al veterinario.