De flor silvestre a flor doble
Ranunculus asiaticus, conocido como ranúnculo, marimoña o francesilla, crece de forma silvestre en el este del Mediterráneo, el suroeste de Asia y el noreste de África, y en Europa en islas griegas como Creta o Rodas. Es una planta perenne de raíces tuberosas que mide entre 25 y 45 cm. La flor silvestre es sencilla, de solo 3 a 5 cm, y puede ser roja, rosa, amarilla o blanca.
El ranúnculo de las floristerías es otra cosa: muy doble, con pétalos superpuestos que forman una flor parecida a una rosa pequeña o a una peonía. Entre los colores de la forma silvestre no está el lila: los tonos lila y malva proceden de la selección. La forma sencilla apenas se cultiva ya.
Pariente de los botones de oro
Comparte género con los ranúnculos amarillos de nuestros prados. Nace de pequeños tubérculos con forma de garra y prefiere las temperaturas frescas, por lo que como flor cortada se ve sobre todo en invierno y primavera. Los tallos son huecos y delicados, así que quedan mejor entre flores más robustas.
Por qué no sobrevive a cualquier invierno
- Aguanta heladas ligeras, pero no mucho más de diez grados bajo cero.
- Los tubérculos no deben helarse del todo.
- Se siente mejor entre unos 5 y 18 grados; con calor continuo deja de formar botones.
En la costa mediterránea y en zonas de inviernos suaves se planta en otoño y florece en primavera. En la Meseta o en montaña, lo habitual es tenerlo en maceta, resguardado de las heladas fuertes.
Con animales en casa
La ASPCA señala que los ranúnculos son tóxicos para perros, gatos y caballos: la savia contiene protoanemonina, que puede causar vómitos y llagas en la boca. Mantén el ramo o la maceta fuera de su alcance.