Un híbrido con historia
Los pensamientos de jardín nacieron en Inglaterra a principios del siglo XIX, cuando se empezaron a cruzar violas silvestres como Viola tricolor. La mancha oscura que da a la flor su aspecto de carita apareció como mutación a finales de la década de 1830 y se fijó pronto en las nuevas variedades. El nombre viene del francés pensée, pensamiento, y en el lenguaje de las flores se asocia con el recuerdo de alguien querido.
El rosa en el jardín
El pensamiento rosa abarca tonos rosa pálido, rosa chicle y rosa fuerte, a veces con la garganta amarilla o morada. Funciona muy bien con bulbos de primavera, con lobularia (alisón) y con lavanda en macetas grandes.
- Colócalo en sol o media sombra.
- Evita los sitios donde se acumule agua.
- Si ves hojas amarillas, revisa si estás regando de más.
- Las flores marchitas se arrancan con los dedos.
Cuándo comprarlo
Los viveros y mercados lo venden desde septiembre y octubre. Florece hasta abril o mayo, según el clima: en Galicia y el Cantábrico, con inviernos suaves y húmedos, aguanta mucho; en la costa mediterránea, también. Al llegar el calor fuerte conviene sustituirlo. Mientras dura la flor, pásate de vez en cuando por la maceta: con un riego algo escaso y las flores secas fuera, la planta sigue sacando botones durante meses y el rosa se mantiene fresco en el balcón.
Mascotas
Según la ASPCA, los pensamientos no son tóxicos para gatos ni perros. Eso hace de esta planta una opción cómoda para terrazas donde viven animales, aunque conviene que no coman cantidades grandes.